Angélica Mayen

Hoy en día las personas buscan tener experiencias que les dejen algo más que pasarla bien y después queda un vacío ya que sienten que algo falto.

Generar viajes de conciencia en vez de viajes de turismo, es viajar desde la conciencia, es ver más allá, es develar claves que habitan en nuestros recuerdos, viajes que permiten conectar con la energía de los lugares haciendo que podamos transformar aspectos de nuestra realidad. Los viajes de consciencia nos permiten guardar fotos en el Alma, muchas veces nos limpian, otras nos sanan, nos conectan con la magia, con nuestro poder personal e incluso con formas mas elevadas de ver la vida, nos ayudan a pulir nuestra mejor versión.

Movernos de un lugar a otro siempre nos deja algo bueno y nuevo, movernos desde la consciencia hace que estos aprendizajes se queden en nuestra vida re-creándola, es decir agregándole elementos que la hacen más amplia. 

El resultado de los viajes de conciencia de este depende lo que tu como  viajero quieras  o esté buscando en tu vida, así mismo depende del destino o el “para qué” de tu viaje; muchas personas se encuentran a sí mismos en recorridos que tradicionalmente se hacen solos como el Viaje entren a las Barrancas del Cobre o en retiros personales que les brindan espacios de reflexión que en su día a día no tienen de forma natural; mientras que otros destinos la vida de grupo nos permite jugar a una especie de salón de los espejos en donde aprendemos unos de otros e integramos más fácilmente los cambios,  la dinámica grupal de los viajes de poder alimenta favorablemente nuestro crecimiento, nos da la fuerza y contención necesaria para observarnos de formas que por nosotros mismo no haríamos.

Un viaje transformacional tiene muchos efectos en nuestras vidas, además de los propios de un viaje común, tales como: diversión, disfrute, profundización en nuevas culturas o lugares, entre otros. Un viaje de consciencia aporta elementos para re-crear nuestra realidad que denotan una nueva manera de degustar la vida, nos ayuda a ir catando las experiencias para hacer de ellas una reserva de saboreos positivos y profundos.

Los beneficios del viaje de consciencia son tan variados según el destino o el momento personal en el que se emprenda, pero como peregrinos, viajamos con intenciones y quizá allí estriba el mayor de los aportes de este tipo de recorridos: permitir que desde tu intención puedas contemplar tu manifestación e incorporar lo necesario para vivir en  mayor nivel de bienestar y felicidad.

Es cierto que desde el “yo quiero ir” hasta el momento que pagamos nuestro viaje, pasan muchas dudas y miedos por nuestra cabeza, para manejar esos miedos es conveniente primero reflexionar sobre qué, cómo, para qué y cuándo lo deseas lograr. Podemos dar criterio de realidad y reflexionar sobre ese viaje que anhelas desde ¿cuánto suma a tu vida? ¿Te dará paz realmente? ¿te dará más beneficios o preocupaciones?  ¿Estás dispuesta/o realmente a realizar profundos cambios en tu vida para conseguir ese viaje que deseas? Si la respuesta es “SI” eso implica estar en un espiral de avance que obliga cambiar o dejar atrás muchos de nuestras costumbres actuales, como salir de tu zona de confort,  aprender y ser mejor persona en todo el sentido de la palabra.  Una vez reflexionado sobre esto e internalizado, podemos asumir con mas fuerzas e inteligencia nuestro viaje, entendiendo el “para qué” del mismo en nuestra vida, sacando provecho de la experiencia.

Así como al comprar el recuerdo, debemos preguntarnos ¿para que? ¿Donde lo voy a poner? Incluso ir más allá ¿cual es la energía que me conecta con este recuerdo, Artesania, de este lugar?… y si voy a comprar el recuerdo para otra persona…¿ que estoy regalando ?  Porque muchas veces se trae el regalo tan solo por traerlo…

“Viajar en conciencia es conectar mi espíritu con la energía del lugar”

Sobre Angélica Mayen

Yo Soy  un medio de comunicación que lleva a México al mundo de una manera diferente desde lo que no se conoce o se conoce poco a través de México en tu vida, así te enamores de mi tierra.

También soy quien a través de la reactivación energética lleva armonía, paz, amor y equilibrio a los seres Humanos con la naturaleza.